Resumen directo
Busca "Nuevo grupo", selecciona los contactos, ponle un nombre y confirma. Quien lo crea se convierte en administrador y puede añadir o quitar participantes.
Qué necesitas antes de empezar
- Los contactos de las personas que quieres añadir al grupo, ya guardados en tu agenda.
- Un nombre pensado para el grupo, para que todos sepan de qué conversación se trata.
Un grupo familiar es un buen lugar para compartir fotos y videos con todos a la vez, en vez de enviarlos uno por uno.
1. Cómo crear un grupo
Abre WhatsApp y busca «Nuevo grupo»
Suele estar cerca del botón de nuevo chat, a veces dentro de un menú con tres puntos.
Selecciona a los contactos que quieres añadir
Tócalos uno a uno en la lista; verás una marca junto a cada uno seleccionado.
Toca la flecha o «Siguiente»
Pasarás a la pantalla donde se pone el nombre del grupo.
Escribe el nombre del grupo y confirma
Por ejemplo, «Familia García» o «Nietos y abuelos».
La ubicación exacta del botón «Nuevo grupo» puede variar entre versiones de WhatsApp.
2. Cómo administrar el grupo una vez creado
Toca el nombre del grupo arriba de la conversación
Se abrirá la información del grupo.
Ahí puedes añadir más personas
Busca la opción «Añadir participante».
También puedes cambiar el nombre o la foto del grupo
Tocando directamente sobre el nombre o el icono actual.
Consejo
La persona que crea el grupo se convierte en «administrador» automáticamente, lo que le permite añadir o quitar participantes y cambiar el nombre. Puedes hacer administrador a alguien más si quieres compartir esa tarea.
3. Cómo quitar a alguien del grupo (si eres administrador)
Entra en la información del grupo
Tocando el nombre del grupo arriba de la conversación.
Toca el nombre de la persona
Busca la opción «Quitar del grupo» o «Eliminar».
Para qué sirve un grupo y a quién invitar
Un grupo de WhatsApp se parece a una sala de estar donde todos pueden hablar al mismo tiempo y escuchar lo que dicen los demás. Sirve para organizar el almuerzo del domingo, avisar que llegaste bien de un viaje o compartir las fotos de una reunión. En una conversación individual tendrías que repetir el mensaje a cada persona. Aquí lo escribes una vez y llega a todos.

Antes de crearlo, decide para qué lo quieres. Un solo grupo para todo suele acabar mezclando temas y cansando a la gente. Puede ser mejor tener uno general de la familia y otro pequeño para algo puntual, como preparar una fiesta sorpresa donde la persona homenajeada no debe estar. Un grupo por propósito mantiene las conversaciones ordenadas y fáciles de seguir.
Piensa con calma a quién vas a invitar. Quien entra en el grupo verá los nombres de los demás participantes y leerá lo que allí se escriba. Por eso conviene avisar antes a cada persona con un mensaje o una llamada, en lugar de sumarla por sorpresa. Algunas prefieren estar en pocos grupos, y preguntarles primero es una muestra de respeto que suele agradecerse.
El nombre del grupo también cuenta. Un nombre que diga para qué sirve, como «Almuerzos de domingo» o «Viaje a la playa», ayuda a distinguirlo entre muchos chats. Evita bromas que podrían molestar a alguien o que dejen de tener gracia con el tiempo. Recuerda que todos los participantes verán ese nombre cada vez que abran su lista de conversaciones.
Buenas costumbres para que el grupo funcione bien
Cuando el grupo está creado, verás su nombre en tu lista de conversaciones y, dentro, avisos de quién fue añadido. Es buena idea que el primer mensaje sea un saludo que explique para qué sirve. Algo como «Este grupo es para organizar los cumpleaños» evita dudas. Los participantes que entran sin saber de qué trata pueden quedarse callados o querer salir.
Conviene acordar entre todos unas reglas sencillas, aunque no se escriban en ningún papel. Por ejemplo, evitar mensajes de madrugada, no reenviar cadenas sin comprobar y dejar las conversaciones largas para otro momento. Si alguien se pasa un poco, un comentario amable a solas funciona mejor que corregirlo delante de todos. La convivencia en el grupo se parece a la de una reunión familiar: manda el buen trato.
Hay conversaciones que no pertenecen al grupo. Un problema de salud, una discusión por dinero o una noticia delicada de un familiar deben hablarse en privado con quien corresponda. Lo mismo vale para datos ajenos, como el teléfono o la dirección de otra persona, que no conviene publicar sin su permiso. Cuando dudes, pregúntate si a todos los miembros les gustaría que eso se leyera.
Quitar a alguien es una decisión delicada, aunque sea una función sencilla de usar. Antes de hacerlo, habla con esa persona por privado y pregunta si prefiere seguir en el grupo. Muchas veces basta con que silencie las notificaciones. Reserva la opción de quitar para casos donde de verdad haya un problema, como un número que ya no se usa o alguien que molesta a los demás.
Responder al grupo lo que era privado
Un error típico es escribir en el grupo un mensaje pensado para una sola persona, como un chiste privado o un dato personal. Ocurre cuando abres la conversación equivocada. Antes de enviar, lee el nombre que aparece arriba. Si ya lo mandaste, aclara con calma: un aviso amable suele bastar.
Cómo practicar y repartir las tareas de administración
Para perder el miedo, crea un grupo de prueba con uno o dos familiares de confianza. Ponle un nombre como «Prueba» y escribe unos mensajes para ver cómo se ven. Prueba a cambiar el nombre del grupo, a añadir a una persona más y a quitarla después. Como los participantes ya saben que es un ensayo, equivocarte no cuesta nada y aprendes cómo se siente ser administrador.
Ser administrador no tiene por qué recaer en una sola persona. Puedes hacer administrador a un familiar que se maneje bien con el teléfono, por ejemplo un nieto o una sobrina. Así, si tu celular se queda sin batería o pierdes la conexión un tiempo, otra persona puede atender lo urgente. Elige a alguien de mucha confianza y acuerden juntos cómo se decidirá quién entra y quién sale.
Ten presentes a quienes no están en WhatsApp o usan poco el teléfono. Un grupo no llega a quien no lo tiene, así que las noticias importantes, como una fecha de reunión, conviene comunicarlas además por llamada. Si alguien cambia de número, tendrás que guardar el nuevo y añadirlo otra vez. Nadie debe quedar fuera de la vida familiar solo porque el grupo no lo alcance.
Si algo no funciona
- No puedes añadir a alguien: comprueba que tengas su número guardado como contacto y que esa persona tenga WhatsApp.
- No encuentras la opción de administrar: solo la persona que creó el grupo (o a quien se lo permitan) puede hacer ciertos cambios.
- Alguien se queja de que le llegan demasiados mensajes: ver la guía «Cómo silenciar un grupo» para que cada quien ajuste sus notificaciones sin salir del grupo.
Consejos de seguridad relacionados
- Solo añade al grupo a quien realmente quieras que vea las conversaciones; cualquier participante puede ver los mensajes anteriores del grupo.
- Si alguien comparte información falsa o sospechosa en el grupo, coméntalo directamente con esa persona en vez de darlo por cierto.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas personas caben en un grupo?
WhatsApp permite grupos bastante grandes, muy por encima de lo que necesita una familia normal.
¿Puedo salir de un grupo si ya no quiero estar?
Sí, en cualquier momento. Ver la guía «Cómo silenciar un grupo o salir de él sin ofender a nadie».
¿Todos ven quién añadió a quién?
Sí, WhatsApp suele mostrar avisos dentro del grupo cuando alguien entra, sale o es añadido.
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